LA ROMANA. La problemática del mercado municipal de esta ciudad es una situación de nunca acabar.
Son varias las ocasiones en que, desde la Alcaldía, se ha prometido la reconstrucción del mismo, pero esas promesas aún no se han hecho realidad.
Uno de los males que está controlado es la recogida de basura; sin embargo, actualmente el deterioro de las calles está causando un malestar generalizado entre los comerciantes y clientes, quienes deben realizar su vida cotidiana sumergidos en el lodo, las aguas estancadas y las calles polvorientas.
Las vías próximas a los almacenes y polleras, en el área norte, están intransitables. Así lo atestigua la señora Juana “La Platanera”, quien debe caminar todos los días desde su casa — ubicada cerca del mercado— hasta su puesto de venta de plátanos y otros víveres por estas calles enlodadas.

La señora Juana se pregunta, al igual que un joven motoconcho que trabaja en una parada del mercado: “¿Dónde está el alcalde?”. Ambos dicen querer saber qué se hace con los recursos que llegan al Ayuntamiento cada mes, ya que no se explican cómo las calles pueden estar en ese estado.
Sostienen que no creen que sea tan difícil ni costoso pasar una motoniveladora, verter varios camiones de caliche y luego afirmar la calle.
Otro comerciante, propietario de una pollera, afirmó que, a la llegada del nuevo alcalde, en reuniones con ellos, se prometió asfaltar unas cinco calles que aún permanecen sin pavimento, pero hasta la fecha esas promesas no se han cumplido.
Afirman que la gravedad de la situación empeora cuando llueve, ya que el agua que baja por los contenes de las rutas principales penetra al mercado.
Además, la falta de filtrantes que drenen el agua provoca su estancamiento, generando lodo y un mal olor constante. Otras áreas en descuido dentro del mercado son las calles que dan acceso al vertedero, las cuales presentan abundante lodo en los contenes, maleza y aguas estancadas que provienen de las polleras.
CAOS EN EL TRÁNSITO
Aún persiste la dificultad para el desplazamiento de vehículos y peatones dentro del mercado. Con el paso del tiempo, transitar por el lugar se ha convertido en una odisea, debido a las descargas de mercancías de grandes camiones, la ocupación de las aceras y parte de la calle por los mercaderes, además de los vehículos mal estacionados.
![]()


