Editorial: La disyuntiva de Luis Abinader

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Es entendible el nerviosismo que prevalece entre dirigentes y militantes del oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM), debido a su interés en ser tomados en cuenta para un empleo en el ámbito gubernamental.

El presidente Luis Abinader pudo ganar la primera magistratura del país por el apoyo masivo de gran parte de la población votante, entre los que obviamente destacan aquellos que no solo sufragaron en su favor, sino que además trabajaron noche y día para hacer posible su contundente victoria electoral.

Son estos últimos quienes, precisamente, exigen ser nombrados en distintos cargos, porque consideran que tienen todo el derecho a disfrutar de las deliciosas mieles que emanan de las estructuras de poder.

Pero dar respuestas a estas exigencias se torna complicada en medio de la pandemia por el covid- 19, que en nuestra nación ha sido responsable de la pérdida de más de un millón de empleos. Miles de padres de familias no vislumbran en este momento un futuro alentador, dado que conseguir un empleo o recuperar los perdidos depende, en gran manera, de cuán capaces seamos de detener el pico de contagios de esta enfermedad.

Esto explica que Luis Abinader no se incline por cancelaciones masivas de servidores públicos que vienen de la pasada gestión, como suele ocurrir en cada cambio de gobierno.

Los perremeistas entienden que se ganaron un puesto en el Gobierno, pero el presidente Abinader sigue firme en hacer cumplir su promesa de campaña, de hacer un gobierno para todos los dominicanos, donde no tengan espacio sectarismos ni persecuciones político-partidarias.

Por eso Luis no quiere tirar gente a la calle en medio de una pandemia, porque se trata de empleados que al igual que aquellos que quieren entrar al Gobierno también tienen familias que dependen directamente de sus ingresos.

Desde Grupo de Medios EB hemos sido enfáticos al pedir al señor presidente que debe actuar con mesura y sapiencia, analizar sin premura cada escenario y no ceder a presiones que en lo adelante puedan generarle incluso un clima de ingobernabilidad.

Estamos seguros que saldremos fortalecidos de esta crisis sanitaria, pero esto no será posible si abrimos las posibilidades al individualismo propio del odioso â??sálvese quien puedaâ?.