El compromiso es de todos 

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Desde que inició su gestión de Gobierno el presidente Luis Abinader no las ha tenido fácil en la compleja tarea de ejercer el poder que le otorga la Constitución para dirigir los destinos de la nación desde la Administración Pública. 

Primero fue el covid-19, que desestabilizó los principales componentes de la economía, creando un ambiente de incertidumbre que afortunadamente el Gobierno fue capaz de afrontar con resultados positivos, aunque todavía subyacen vestigios de esa amarga experiencia de trascendencia mundial. 

Y cuando no bien nos reponemos de la crisis sanitaria creada por el coronavirus, entonces fuimos sorprendidos por la guerra entre Rusia y Ucrania, cuyos impactos se dejarán sentir no solo en los países de esa amplia región, sino en el resto del mundo. 

Por eso tiene gran relevancia la advertencia del presidente Abinader, de que debemos prepararnos para un año de grandes desafíos producto del conflicto bélico entre esos dos países euroasiáticos. 

La principal preocupación del Gobierno sigue siendo garantizar la alimentación del pueblo dominicano. Desde hace ya varios meses, las autoridades vienen desarrollando estrategias orientadas a contener los efectos derivados de esa guerra, sobre todo por la inestabilidad que crean estas confrontaciones en los mercados internacionales. 

Recientemente, el presidente aprovechó la celebración, la semana pasada, de la Cumbre de Ministros de Agricultura para proponer la creación de un mecanismo permanente de consulta que permita identificar las barreras técnicas que dificultan el comercio de bienes agropecuarios. 

Estamos, pues, ante un gran reto que no solo implica un mayor nivel de responsabilidad de la clase política gobernante, sino de toda la sociedad dominicana.