Jamaina.- Las futuras normas internacionales sobre la explotación minera de los fondos marinos podrían incluir objetivos para su restauración, aunque los científicos consideran que restaurar los ecosistemas destruidos no es más que ciencia ficción por el momento.
Los fondos marinos, una de las últimas zonas salvajes del planeta, son codiciados por algunos sectores industriales y gobiernos deseosos de explotar recursos ricos en minerales estratégicos, en especial para la transición ecológica.
El primer objetivo son los nódulos polimetálicos, una especie de piedra del tamaño de una papa, abundantes en la zona de Clarion-Clipperton (CCZ) en el Pacífico.
Aunque la industria asegura poder minimizar el impacto de su extracción, los defensores de los océanos han advertido durante años de los peligros para los ecosistemas.
Las conclusiones del proyecto científico DEEP REST, presentadas esta semana en la capital jamaiquina de Kingston, al margen de la reunión de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA), son inequívocas.
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