viernes, mayo 24, 2024
InicioEconomíaEl FMI ve difícil esquivar la recesión para varios...

El FMI ve difícil esquivar la recesión para varios países en Europa

PUNTA CANA.- El Fondo Monetario Internacional ve difícil que varias economías europeas, empezando por Alemania, puedan esquivar la recesión en la actual coyuntura, aunque dicha recesión sea «suave», y cree imprescindible que la región acelere las medidas para reducir su dependencia energética de Rusia.

El FMI publicó este viernes su informe sobre coyuntura y perspectivas en Europa, que apunta a una previsión de crecimiento de las economías avanzadas de la región del 3 % (un punto menos que lo que calculó en enero) y del 3,2 en el caso de las emergentes (1,5 puntos menos).

Aunque estas estimaciones están marcadas por la incertidumbre y pueden incluso haberse quedado anticuadas.

En este cálculo, el Fondo no cuenta a Rusia, Bielorrusia ni Ucrania -cuyas caídas de crecimiento son mucho mayores a causa del conflicto- ni tampoco incluye a Turquía.

Durante la rueda de prensa de presentación de este informe, el director del fondo para Europa, Alfred Krammer, advirtió que las grandes economías del continente, a excepción de España, ya no están creciendo -están en el entorno de crecimiento «cero», según señaló- y algunas pueden entrar en recesión técnica, aunque sea «suave».

La que más riesgo corre es la primera economía de la región, Alemania, tanto por su dependencia energética de Rusia como por los problemas que está teniendo en las cadenas de suministro. Y aunque esa recesión sea «suave» es muy posible en el caso de este país, según Krammer.

El informe, por otro lado, especula sobre distintos escenarios en caso de que la guerra de Ucrania se prolongue, y hace una estimación de lo que podría pasar si Rusia corta el suministro de gas: si dicho corte dura seis meses será soportable, pero si se prolonga un año la caída media del PIB en la región puede ser del 3%, con intervalos por países que irían del 1 % al 6 %, en este último caso en Alemania.

De ahí la necesidad apuntada por Krammer y repetida a lo largo del informe de que Europa acelere las medidas para reducir su dependencia energética rusa buscando otros suministros de gas -como el licuado- y apostando por las energías renovables.