Desafiando el peligro

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EL SEIBO. Las contantes desapariciones por naufragios y viajes en yola frustrados por autoridades de la Armada de República Dominicana entre las zonas de Sabana de la Mar y Miches, de embarcaciones con destino a Puerto Rico, se ha convertido en una problemática que deja al desnudo las frágiles medidas de las autoridades competentes. 

Y es que han sido varias las embarcaciones ilegales que han tratado de encaminarse hasta Puerto Rico en los últimos meses, pese a las inclemencias del tiempo, muchas veces enfrentándose a un destino incierto marcado por todo tipo de riesgos, dejando a su paso familias destruidas por parientes que nunca aparecieron e hijos que quedaron en la orfandad. Además de los gastos en cada intento frustrado se pierde el dinero invertido, que muchas veces es producto de deudas. En lo que va de año unos ocho viajes han zozobrado en las costas del Este. 

Son varios los viajes que se arman a la semana, tanto por Miches como por Sabana de la Mar, convirtiendo estas costas en blanco fácil del peligro y de la ilegalidad, pues solo algunos son frustrados. Estos viajes se están convirtiendo en una de las alternativas de jóvenes que, armados de coraje persiguen una oportunidad cargada de sueños, en otra tierra que no los vio nacer, y por la que arriesgan todo, en busca de mejores condiciones vida, traducidas en dólares. 

Son varios los viajes que se arman a la semana, tanto por Miches como por Sabana de la Mar.

UNA OPORTUNIDAD, UN SUSTENTO 

Juli Santos, es una de las tantas jóvenes seibanas que decidió hace tres meses tomar una yola hacia Puerto Rico. Madre soltera de tres niños pequeños, cuenta que no lo pensó dos veces para irse, luego de que un primo suyo le comentara sobre los viajes. Fue entonces cuando, sin pensarlo dos veces dejó los niños a familiares y compró un viaje en yola, como cualquier boleto. 

Santos cuenta que “tomé la decisión para darle una mejor vida a mis hijos”. Explica que no pagó el viaje, puesto que un familiar suyo le facilitó los recursos y le hizo los contactos por los cuales le salió a un precio módico. Normalmente se pagan entre 40 y 70 mil pesos, y la cantidad de personas dependerá del tamaño de la embarcación, en su viaje se trasladaron unas 30 personas. Asegura que la mayoría de los organizadores son padres de familia. 

La joven mujer comenta que ahora tiene una vida económicamente estable en Puerto Rico, a pesar del poco tiempo que lleva en el país caribeño, gracias a que tenía un familiar esperándola que la ayudó a conseguir trabajo rápidamente y comenzar a gestionar sus papeles. Respecto a la organización y suerte de dicha travesía, dice que no existe seguridad ninguna y solo Dios puede permitir que un viaje llegue o no. 

Costas de Miches, El Seibo.

Santos no se arrepiente, puesto que “su vida ha cambiado radicalmente y para bien”. Ahora puede enviar semanalmente dinero a sus hijos, cubrir con sus gastos, ayudar a familiares y hasta hacerle regalos a sus amigas. Respecto a cómo lograron evadir a las autoridades puertorriqueñas al llegar, cuenta que corrieron con la suerte de que no había ninguna en ese momento. 

“El viaje salió a la 1:00 de la madrugada, y de lo único que siento preocupación o por lo que puedo arrepentirme es por dejar a mis hijos, ya que el más pequeño tiene dos años. Me fui porque en mi país no hay fuente de trabajo y todo es por cuña. La gente se va en yola debido a que allá no hay nada, mientras otro país te da la mano”, manifiesta. 

La joven narra que la travesía fue muy difícil, al tiempo que expresa que fue una experiencia de nunca olvidar. En torno al rol de las autoridades dominicanas, enfatiza que “son los primeros delincuentes”. Sin profundizar en detalles sobre las mismas, dice que son ellos quienes facilitan muchos de los dos y tres viajes que se programan semanalmente. 

De acuerdo a una fuente de entero crédito, la temática reciente consiste en movilizar a personas de toda la región Este y de otras localidades del país que buscan comprar un viaje, para lo cual algunos contratan a choferes de asociaciones de transporte público, tanto de El Seibo como de Hato Mayor, pagándoles la suma de 20 y 25 mil pesos para trasladar a las personas a Miches o a Sabana de la Mar. 

PREOCUPACIÓN COLECTIVA 

En lo que va de año unos ocho viajes han zozobrado en las costas del Este.

Para la gobernadora de Hato Mayor, Mery Vázquez, los pueblos costeros siempre han tenido esa problemática, e incluso, mueven a gente de otras partes del país. Calificó el hecho como “lamentable y complicado” en el que, a veces, se transportan hasta materiales ilícitos. Atribuyó la situación a la falta de empleo en estas comunidades. 

“La caída de los empleos por la pandemia y la falta de oportunidades pienso que son los factores principales de que estemos viendo tantos viajes ilegales hacia Puerto Rico los últimos meses. La gente lo visualiza como una salida a su situación de necesidad, y en ese país hay todavía un proceso de reconstrucción y ahí es donde las personas ven la oportunidad de ganarse unos dólares”, dijo. 

Añadió que la gravedad es tal, que hace poco se sacaban cantidades de muertos de las costas de Sabana de la Mar. Consideró que dichos viajes son “difíciles de controlar”. Sin embargo, aseveró que se necesitan más controles en las costas, mejores equipos y tecnologías que eviten salgan los viajes. 

La regidora de la Sala Capitular de la Alcaldía en el municipio Santa Cruz de El Seibo, Miriam Arredondo, coincidió con Vázquez en que los dominicanos que se van en yola, mayormente lo hacen por la falta de oportunidades y de empleos dignos para subsistir. Sugirió desde el Ayuntamiento procuraren elaborar proyectos junto a las diferentes instituciones del Estado para crear industrias y fuentes de empleos. 

“Debemos unir esfuerzos y promover campañas comunicacionales en medios, para manifestar los riesgos de estas travesías. De igual manera, ampliar el sistema de becas y ayudas estudiantiles, preparar cursos técnicos en los que podamos capacitar nuestros jóvenes y que aprendan un oficio a través del departamento de Género, Salud y Educación”, apuntó. 

La dirigente política y maestra, Elisa Ávila, hizo un llamado de atención y refirió alarmada que “los viajes en yola siempre han existido, pero nunca había observado tantos jóvenes Seibanos huir de su pueblo poniendo su vida en peligro. ¿Se quedará vacío El Seibo? ¿Porque tal desesperación? ¡Pobre pueblo mío!”. 

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