Finanzas para no financieros

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El dinero, un instrumento financiero difícil de controlar

El problema es que organizar las finanzas no siempre es fácil, aun mas cuando tenemos hábitos que nos hacen gastar cada vez más. Yo me lo estoy preguntando desde hace un tiempo y he venido reflexionando sobre ello, logrando hacer un balance entre dinero que entra, dinero que sale, gastos necesarios y gastos no tan necesarios destinados al ocio y/o diversión.

Creo que todos, más de una vez nos hemos preguntado “¿A dónde se fue mi dinero?”. Pero si tu pregunta sigue siendo la misma es momento de hacer una pausa, reflexionar y hacer algunos cambios. Es tiempo de Empezar a construir un mejor futuro financiero, tomando control del mismo, indicándole al dinero hacia dónde debe ir y es que para administrar mejor tu dinero, primero debes liberarte de comportamientos “tóxicos” es decir, de aquellas actitudes que no contribuyen en nada con tu cuenta bancaria.

Para conseguir algo distinto, es preciso antes, ser una persona distinta y hacer cosas diferentes. Cualquier ámbito de nuestra vida mejora cuando nosotros mejoramos, de modo que para que nuestra economía cambie, antes tendremos que cambiar nosotros, y es que debemos de optar por un estilo de vida más responsable y sostenible y no adquirir más productos de los que necesitamos por ostentación, por presión social o porque los medios de comunicación incitan a usar y tirar con sus fórmulas de “compra ahora y paga después”. 

En ese sentido, la mejor manera de generar el cambio en el comportamiento de consumo es estableciendo reglas y normas que rijan el nuevo estilo de vida. Esto se logra a través de una readecuación de la realidad en la forma en que se administra el dinero. Significando que la solución se encuentra cuando, objetivamente, la persona se ubica dentro de lo que puede solventar. En palabras llanas “arroparse hasta donde la sábana le alcance”.

Es más fácil disminuir el gasto que incrementar los ingresos. Esto porque el aumento de las entradas está sujeto a factores externos no determinados por la decisión individual; sin embargo, la reducción del consumo depende exclusivamente de la persona, reduciendo los gastos innecesarios es una forma de aumentar nuestros ingresos, pero muy pocos lo hacen, ahora debo de aclarar que siempre debemos de buscar fuentes de ingresos, pero no hacemos nada si no sabemos controlar los gastos.

No podemos negar que la sociedad en la que vivimos hoy en día es una sociedad de consumo en la que constantemente se nos están generando nuevas necesidades. No acabamos de adquirir un producto cuando a través de los medios de comunicación y la publicidad se nos está incitando a consumir de nuevo o adquirir uno de la competencia o derivado del mismo.

Quizá es el momento adecuado para plantearnos a donde nos lleva este consumismo, si necesitamos tanto como tenemos, si realmente estamos atrapados y no podemos dejar de adquirir cosas nuevas o si es el momento adecuado para ser críticos y elegir un tipo de consumo más responsable y sostenible. Lo cierto es que lo que no hacemos hoy con lo que tenemos no lo haremos mañana con lo que desearíamos tener.