La mente en los deportes: la Fórmula 1 al límite 

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El pasado domingo se corrió el GP británico teniendo como ganador al español Carlos Sainz, quien corre para la escudería Ferrari, siendo su primera victoria en F1. Pero la noticia que se llevó toda la atención fue el accidente protagonizado por Russell (Mercedes) Gasly (Alpha Tauri) y Zhou (Alpha Romeo), en donde este último se llevó la peor parte, cuando su monoplaza dio vuelta y se deslizó a gran velocidad, hasta chocar con la malla protectora a escasos metros de los aficionados.

La buena noticia es que, a pesar de lo espectacular del accidente, sorpresivamente el piloto chino salió ileso. Y para los conocedores del automovilismo, en el 2018 se implementó un nuevo dispositivo de seguridad. Un halo de titanio que protege a los pilotos y el cual ha salvado a muchos pilotos como a Zhou de tener accidentes más graves. Después de la carrera todos hablaban de la buena noticia de salir ileso y que físicamente no tenía ningún rasguño. Pero ¿Qué hay de la salud mental? ¿Cómo queda la mente de un piloto luego de un accidente así?

Se nos olvida que, si bien es importante lo físico, después de un evento como estar muy cerca de la muerte, los pilotos pueden sufrir estrés post traumático, lo que puede influir negativamente en su rendimiento. Llevándolos a perder seguridad y confianza y por eso el acompañamiento psicológico en estos eventos puede ser de mucha ayuda.

Este tipo de situaciones no son nuevas. Muchos pilotos tuvieron accidentes. Niki Lauda en 1976 casi pierde la vida cuando pasó más de un minuto con su auto incendiándose. Y en la era post halo, en 2020 Romain Grosjean después de estar en contra del halo agradeció a la FIA por la implementación del dispositivo y quien también admitió que después de ese accidente recibió ayuda psicológica para seguir corriendo.