Punta Cana. El conocido “dolor de cabeza por helado” o “congelamiento cerebral” es una molestia breve pero intensa que muchas personas experimentan al consumir alimentos o bebidas muy frías, especialmente en días calurosos.
Se trata de un dolor repentino y agudo en la frente que aparece segundos después de ingerir algo frío y desaparece rápidamente. Según especialistas de la Clínica Mayo, es un fenómeno común y no representa un riesgo para la salud.
Los científicos lo describen como un “dolor de cabeza por estímulo frío”. Ocurre cuando el frío afecta el paladar o la parte posterior de la garganta, provocando un cambio rápido en los vasos sanguíneos. Esta reacción activa nervios conectados al nervio trigémino, encargado de transmitir sensaciones de dolor en la cara y la cabeza, lo que explica por qué el dolor se siente en la frente y no en la boca.
Aunque puede ser incómodo, este tipo de dolor es inofensivo y suele durar solo unos segundos.
Estudios científicos señalan que algunas personas son más propensas a sufrirlo, especialmente quienes padecen migrañas, ya que su sistema nervioso es más sensible a los estímulos. También se ha observado que puede existir un componente hereditario.
Expertos recomiendan algunas medidas simples para evitarlo, como comer más despacio, permitir que los alimentos fríos se calienten ligeramente en la boca o alternar con bebidas a temperatura normal.
Si el dolor aparece, un truco utilizado por especialistas es presionar el paladar con la lengua para ayudar a recuperar la temperatura y reducir la molestia.
A pesar de su intensidad momentánea, los expertos coinciden en que no hay razón para dejar de disfrutar el helado. La clave está en consumirlo con calma.
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