1- ¿CÓMO FUE SU PROCESO DE FIRMA PARA EL BÉISBOL PROFESIONAL? R. El equipo que creyó en mi fueron los Rockies de Colorado, quien me firmó a los 19 años de edad, cuando otros equipos me habían dicho que no tenía talento, pero me agarré de Dios donde fue mi sustento para lograr cosas extraordinarias en el terreno de juego.
2- ¿QUÉ VIERON EN USTED LOS SCOUTS DE DICHA ORGANIZACIÓN Y A CUANTO ASCENDIÓ EL BONO DE FIRMA? R. A ellos les gustaban mis pitcheos rompientes y, gracias a eso, fue que tomaron la decisión de firmarme a esa edad. Recuerdo, como ahora, que me firmaron por 4,000 dólares, cifra que es bajita en relación al dinero que se da hoy en Grandes Ligas, pero ese dinero sirvió de base para lograr cosas mayores.
3- ¿CÓMO FUE SU TRAYECTO DE LIGAS MENORES A GRANDES LIGAS? R. Fue un proceso difícil, pero bonito… Al principio, cuando me firmaron, mi brazo no podía lanzar más de las 82 millas, y la condición que me pusieron era tirar como mínimo 90 para jugar verano, cosa que logré durante las vacaciones de ese año. Después de ahí, el resto es historia: fui Lanzador del Año en la Dominican Summer League y también en Clase A en Estados Unidos.
4- ¿DE QUÉ LE SIRVIÓ LA LIGA DOMINICANA DE BÉISBOL CON LAS ÁGUILAS CIBAEÑAS? R. Fue una grata experiencia, porque en esta liga era que arreglaba cosas para poder llegar mejor al verano, y es algo que nunca olvidaré: la oportunidad brindada por el equipo amarillo de darme siempre la oportunidad de lanzar.
5- ¿HÁBLENOS DE ESE ÚLTIMO JUEGO CON EL EQUIPO DOMINICANO? R. Eso fue algo impresionante. Lancé con el corazón… por mi cabeza nunca pasó que lanzaría ese partido. Lo hice, y mi primer pensamiento fue: trataré de disfrutarlo lo más que pueda, y así lo logré… Sin duda alguna, ha sido uno de los momentos más emocionantes de mi carrera.
![]()


