El Liceo de Friusa se espera sea terminado antes de que finalice el año 2017.

Verón: Ingenieros se endeudan con obras del Estado mientras esperan pagos que tardan años

Verón. Concursar y ganar una obra del Estado dominicano parecería una excelente oportunidad para los ingenieros, arquitectos y contratistas en este país, pero la realidad es que terminan endeudándose con grandes cantidades de dinero mientras esperan que el Gobierno se digne en pagarles el trabajo realizado.

Las obras del Gobierno, así como los pagos atrasados de estas construcciones, han causado estragos en la vida de muchos ingenieros y contratistas, llegando algunos incluso hasta quitarse la vida por la incapacidad de solventar compromisos económicos contraídos.

Uno de estos episodios que degeneró en tragedia por esta misma razón fue el del arquitecto David Rodríguez García, de La Romana, quien en septiembre del 2015 se suicidó desesperado por las deudas que había asumido en la remodelación de una escuela que ganó en Monte Planta.

Aquí, en el Distrito Municipal Verón-Punta Cana, la situación no es distinta. El Gobierno Central a través de los ministerios de Obras Publicas y Comunicación (MOPC) y de Educación (Minerd) construye grandes obras, las cuales también se traducen en deudas para los ingenieros que las desarrollan.

Los préstamos o créditos son tomados a través del Banco de Reservas, y según relatan algunos ingenieros aunque los intereses son muy bajos, de un 1 por ciento, al final de cuentas son ellos quienes tienen que asumir los compromisos de pagos, y no el Gobierno, que es a quien le corresponde.

En esta zona se pueden citar varios casos de escuelas y liceos que está construyendo el Ministerio de Educación, y que según el Proyecto de Ley de Presupuesto General del Estado (PGE-2018) tienen una cantidad de fondos destinados para esas obras. En el caso de la Escuela Básica Punta Cana I, el monto presupuestado sólo cubre lo que el encargado de la obra ya tomó como línea de crédito para su terminación.

Con el Liceo de Friusa se da una situación similar, puesto que la construcción está por terminar y pudiera darse el caso de que los recursos destinados no alcancen para pagar todos los gastos que esta obra generó.

Dentro del PGE-2018 hay otros dos casos parecidos, el de la Escuela Básica Trina de Moya Vázquez, en La Ceiba, y la Escuela Básica Camila Henríquez Ureña, de Macao. Ambos centros educativos están en pleno funcionamiento, pero aún se les deben partidas a los ingenieros que se contemplaron en este proyecto de presupuesto, pese a que sus construcciones tienen ya tiempo de terminadas.

RELATO DE UN INGENIERO

Un ingeniero que ha trabajado con obras del Estado, y que no quiso que se revele su identidad, contó a este medio cómo es el proceso con estas construcciones. Y narró su amarga experiencia construyendo para el Gobierno Dominicano.

Relató que lo primero es que hace una licitación y el Gobierno manda a concurso; los ingenieros interesados buscan el pliego de condiciones, y si ven que pueden cumplir se inscriben y participan.

Luego, se pone la fecha de sorteo, se da la rifa y salen los agraciados. Cuenta que se eligen tres opciones, para los casos en que el primer elegido no pueda cumplir con la obra. Una vez el ingeniero consigue la obra le asigna el terreno donde construirá y le dan un avance del monto total de la obra, que representa el 20 por ciento del valor contratado. “El presupuesto no es siempre real; es un presupuesto, una presunción de algo”, aseguró.

Los costos pueden variar, dependiendo de la condición del terreno y de lo que se le vaya agregando a la obra, que es llamado adenda (adiciones o complementos añadidos a una obra).

Las adendas las asume el contratista y el Gobierno, a través del Ministerio que tenga a cargo la obra. Este ingeniero resalta que el avance que se da es en base a lo contratado, y no se le suma de inmediato la adenda. “Esas son de las cosas que llevan al ingeniero a endeudarse para poder cumplir con el proyecto”, indicó el ingeniero consultado por BávaroNews.

Comentó que con las líneas de crédito y préstamos a través del banco, “al final somos los contratistas que pagamos los créditos y terminamos endeudados. Lo que nos podemos ganar en los proyectos lo pagamos de intereses, y muchas veces nos tenemos que ir a hacer trabajos por otras vías para costear esas

obras”. Este ingeniero dijo que si es a través del banco se pueden llegar a endeudar hasta con diez millones de pesos, pero si los préstamos son por otras vías las deudas pueden ser mayores.

La Escuela Básica Punta Cana I no tiene para
cuando ser terminada.

“Según lo que dice el contrato, las cubicaciones no pueden pasar más de 21 días después de que se hacen para cobrarse, porque deben ser rá- pidas. Pero como no hay un fondo te envían a los bancos a tomar una lí- nea de crédito”, aseguró.

El profesional de la construcción manifestó que conoce ingenieros que hace tres años terminaron su obra y aún no han conseguido el dinero que les restan por pagar. Esta situación se da porque una vez se entrega la obra el ministerio correspondiente tarda de cinco a seis meses para fiscalizar y hacer un levantamiento; luego pasan cinco meses más para completar el expediente.

Luego de una experiencia como esta resulta cuesta arriba para un ingeniero volver a optar por una obra concesionada por el Gobierno.

OBRAS PENDIENTES

Las escuelas representan las principales obras pendientes de terminar que tiene el Gobierno Central en Verón-Punta Cana. Para la Escuela Básica Punta Cana I, en el Proyecto de Ley de Presupuesto General del Estado se le destina un monto de 13 millones 717 mil 270 de pesos que no amortigua la deuda que tiene el ingeniero.

El arquitecto a cargo de esta obra, Edgar Sánchez, dijo que en su caso sólo ha incurrido en la línea de crédito para avanzar la obra a su cargo.

En la actualidad, tiene una deuda de 12 millones de pesos, por lo que la partida destinada en el proyecto de presupuesto sólo serviría para pagar ese préstamo. Sánchez ha optado por detener los trabajos en varias ocasiones, para no verse forzado a incurrir en más deudas. Toda esta situación provoca que la Escuela Básica Punta Cana I no tenga una fecha definida para su terminación.

Para el Liceo Friusa se destina en el proyecto de presupuesto 15 millones 922 mil 366 pesos, pero esta cantidad solo amortigua deudas que ya el contratista a cargo de esta obra tiene. En el caso de la escuela de Macao, la cual ya está en funcionamiento y fue entregada en abril de esta año, se le destinaron 10 millones 192 mil 550 pesos, los cuales aún se le deben al arquitecto que realizó la construcción. El arquitecto que realizó esta obra fue Edder Ávila, quien dijo que el Ministerio de Educación aún le debe dinero. Precisó que la escuela esta inaugurada, pero aún no está formalmente entregada, pese a que están dando clases.

Ávila tomó varios préstamos para concluir la obra, y dijo que en el primero debió asumir los intereses y en los demás lo hizo Educación; ahora sólo les debe a contratistas. Dijo que los retrasos en los pagos les causa pérdidas de ganancias a los constructores.

Esto así, porque muchas veces se tiene previsto hacer un proyecto en ocho meses y por estos problemas se prologa hasta a tres años. En la escuela de La Ceiba ya se impartió el año escolar pasado y se inició este también, pero aun el proyecto de presupuesto aparecen 16 millones 843 mil 306 pesos destinados a esta obra.