Así es como diariamente los trabajadores de la construcción esperan a que los autobuses, camiones o camionetas pasen a recogerlos

Bávaro: Trabajadores de la construcción están desprotegidos ante posibles riesgos laborales

Verón. Muchos trabajadores extranjeros de la construcción son menospreciados en sus puestos de trabajo, esto porque algunos no cuentan con los documentos que legalizan su estatus en el territorio dominicano, lo que los hace vulnerables a esta situación. Con un simple recorrido por las principales obras en construcción en este distrito turístico, se puede observar que la mayoría de los trabajadores de la construcción son de origen haitiano.

Mismos que trabajan como contratistas o como ellos mismos explican “echando días”. La modalidad de trabajar por días exime a quienes los contratan de ofrecerles beneficios como un seguro médico, seguridad social, cotizaciones en las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), y la seguridad en el ámbito laboral.

Los trabajadores de la construcción en este distrito sufren además la desdicha de ser trasladados como animales en camiones, donde los agrupan en grandes cantidades y todos de pie. Las condiciones no son las más favorables, en ese sentido. Para ver las condiciones en que cada día van a laborar o esperan por un puesto de trabajo solo basta con pasar en horas de la mañana por las principales vías de este distrito, principalmente en Verón.

El trabajo en la construcción implica grandes riesgos, esto por lo difícil de las labores, pero dadas las condiciones en que los obreros laboran, todo se complica aún más. El no contar con seguro médico les dificulta aún más la situación, pues no tienen a donde acudir ante cualquier eventualidad.

El hecho de que el distrito Verón-Punta Cana no cuente con un hospital público hace que estos trabajadores de la construcción tengan que ser atendidos en la Unidad de Atención Primaria (UNAP) de Ve rón, donde no cuentan con los medios más que para dar una primera asistencia, luego deben ser trasladados a Higüey.

¿QUIÉNES SON?

Algunos trabajadores de la construcción de este distrito fueron entrevistados por este medio, justo antes de irse a sus labores diarias, mientras estos esperaban a que un autobús, camión o camioneta pasara por ellos para llevarlos a donde se desarrollan las obras. El primero de ellos expresó que lleva seis meses trabajando construcción en esta zona. Su trabajo se circunscribe al área de Bávaro.

Él no está contratado como un empleado, es solo un contratista. Diario debe buscar a donde ir a trabajar porque no ha firmado ningún contrato laboral con ninguna empresa. Este obrero dice que trabaja con el yeso. Asegura que es un maestro de la construcción el que le paga diariamente mil pesos. Señala que en ocasiones pasa hasta 15 días laborando, pero que luego esto se detiene por cierto tiempo.

El al igual que mucho dice que no sabe dónde acudir en caso de recibir un golpe o sufrir un accidente en el lugar donde trabaja. Tiene un hijo y una esposa que mantener, quienes aún viven en su país de origen, Haití.

El segundo trabajador en ser entrevistado dijo que no había estado aquí por un tiempo, que hacía cuatro meses que había regresado de Barahona. Él se encarga de las terminaciones de las construcciones.

Asegura que junto a él trabajan de 15 a 20 personas diariamente, todo depende del trabajo que se necesite hacer en esa obra. Dice que ninguno de ellos son contratados, que trabajan “echando días”, donde les pagan de 700 a 800 pesos por día. Señala que no cuentan con ningún seguro médico o de salud, cuando requiere algún tipo de atención no tiene donde acudir. “Usted está enfermo, usted toma un motor con su dinero y entonces a gastar dinero en el hospital”, añade este obrero de la construcción.

Amet fiscaliza en Bávaro
De esta forma es que son transportados muchos de los obreros de la construcción en esta zona

Manifiesta que la temática para este trabajo consiste en que el ingeniero le pasa el trabajo al maestro constructor y este busca a los trabajadores en las calles. “Uno se para en la calle y si necesitan a una persona para un trabajo te llevan”, precisa. El tercer trabajador de la construcción es ayudante en las obras desde el año 2009 en Bávaro, su trabajo consiste en poner blocks.

Al igual que los demás trabaja por días, y le pagan por ello 500 pesos. Relata que cuando se ha “machucado el maestro nos lleva al médico y ellos mismos lo pagan”. Un cuarto obrero dijo que “yo paso un día sí, un día mañana, yo no trabajo fijo, no tengo una compañía fija donde trabajar”.

A este trabajador de la construcción le pagan dependiendo del trabajo que realice, si es de ayudante le pagan de 500 a 600 pesos, si es de albañil son 1,200 pesos.

FOPETCONS

El Fondo de Pensiones para Trabajadores de la Construcción (Fopetcons) es un organismo creado en el año 1986, a través de la Ley Núm. 494-06 y su Reglamento de aplicación Núm. 489-07, con la finalidad de protección y garantía de una vejez o enfermedad digna, del sector que físicamente es la parte esencial en el desarrollo, progreso y modernidad de nuestro país: el trabajador de la construcción.

El Fopetcons tiene una oficina en Verón, ubicada en la Plaza Reynoso. Allí los trabajadores de la construcción son recibidos por José García, encargado de la Delegación Provincial de Fopetcons para Bávaro, Verón y Uvero Alto.

García dijo que ellos en el fondo de pensiones se encargan de darle seguimiento a las obras con la persecución del pago del impuesto que dice la Ley No. 6-86 en su primer artículo que establece la especialización del 1 por ciento sobre el valor de todas las obras construidas en el territorio nacional, incluyendo las del Estado, para la creación de un Fondo Común de Servicios Sociales, Pensiones y Jubilaciones a los Trabajadores del área de la Construcción y todas sus ramas afines.

“Nosotros si nos preocupamos porque esos trabajadores tengan el mejor trato posible. Nosotros vamos a las obras a perseguir el cobro”, destacó García. Señaló que el fondo no solo se encarga de las pensiones, sino que cumplen otras funciones, como en los casos de los trabajadores que les hacen falta sus lentes, ellos les facilitan la forma de conseguirlos. Lo mismo hace con las recetas médicas que la institución se la cubre.