Regidores buscan anular contrato Plaza Centenaria por considerarlo una burla

LA ROMANA. La Plaza Centenaria o Plaza de los Bomberos, es otro de los patrimonios culturales de esta provincia que han sido vendidos o rentados de manera arbitraria por las diversas administraciones de la Alcaldía del municipio cabecera de esta provincia. Este lugar fue construido en la gestión municipal de Enrique Martínez (1990–1994).

La plaza estaba destinada a ser utilizada como centro de operaciones de la “Feria Artesanal”, pero la misma no se utilizó en plenitud de condiciones, debido a las pugnas políticas que había para entonces.

El Consejo de Regidores de esta ciudad pide que se revoque dicho contrato realizado por 10 mil pesos anuales, con vigencia de 20 años, a nombre de la compañía “CEA SRL” representada por la señora Rosanna María Vásquez.

Este contrato fue firmado por la pasada gestión, y algunos entienden que se hizo con “intensiones perversas”. Este es otro más de los patrimonios que ha perdido la provincia de La Romana, situación que fue descrita por este medio en un reportaje especial, donde se indicaba que alrededor del 60% de los lugares históricos de esta ciudad considerados “patrimonios” se han vendido o rentado por diversas administraciones de la Alcaldía.

Según las investigaciones del caso, se presume que hay ciertos vínculos familiares que favorecieron la aprobación del mismo, en fecha 8 de abril del año 2016, en franca violación a la ley.

Cada gestión municipal ha dejado este lugar a su suerte, convirtiéndose en cueva de antisociales que en horas de la noche realizan todo tipo de fechorías. El concejal Carlos Manuel Guerrero Castro es quien ha llevado la voz cantante en el reclamo de cancelación de dicho convenio, por considerarlo como una burla a la municipalidad.

“El precio por el cual fue arrendada y por la cantidad de tiempo es algo totalmente insólito; un lugar que tiene alrededor de mil metros cuadrados ubicado en el mismo centro de la ciudad”, cuestiona Guerrero Castro.

También, explica que ha llevado tasadores para que hagan las evaluaciones, arrojando cifras de una plusvalía cercana a los 40 millones de pesos, dinero que ha dejado de percibir el Ayuntamiento y que podrían utilizarse para otras obras de bien común.

El deterioro es notable en cada uno de los espacios.

El regidor del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) sugiere además que esos recursos pudiesen utilizarse para lo que realmente fue concebida la plaza o darle otro tipo de uso a esa instalación.

“Aquí se pueden poner a los vendedores del parque central, que entendemos no deben estar allí, al igual que se pudiese construir un museo de la caña o un pabellón de la fama del deporte romanense” sugiere Guerrero Castro.

A través de una revisión del contrato se supo que el mismo no incluía el terreno donde está ubicado el Cuerpo de Bomberos y la Defensa Civil, ya que se presumía que también estarían dentro del acuerdo. Ramón Ramírez (El Pinto), regidor por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), también se pronunció al respecto.

“Desde que entré aquí me di cuenta de ese adefesio que se realizó con un patrimonio de La Romana. Muchas triquiñuelas se hicieron en la pasada gestión, y otras cosas más que el Ayuntamiento no encuentra cómo resolver”, sostuvo Ramírez.

Calificó como un “acto de mala fe” del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) la ratificación de dicho contrato, y pide que se revoque para poder utilizarse dicho lugar en beneficio del municipio. La presidenta de la Sala Capitular, Orfelina Valdez, igual expresó su inconformidad al respecto.

Valdez pide buscar la manera de anular el contrato, independientemente de a quien pertenezca el mismo. La otra cara de la moneda la presentaron los regidores Yesel Bautista y Alejandro Ferreiras, secretario general y miembro del Consejo de Regidores de la pasada gestión, respectivamente.

“Ese tipo de cosas no pasaba anteriormente por el Consejo de Regidores, por lo tanto no pueden crucificar a quienes aprobaron ese contrato en el año 2016” expone Bautista. Mientras tanto, Ferrerías, quien perteneciera al pasado Consejo de Regidores, se defiende de las acusaciones de la aprobación de dicho contrato.

“No se puede acusar a la ligera y decir que los regidores que estaban antes eran ladrones y los de ahora son unos santos. Cada administración tiene su manejo y hay cosas que escapan de nuestra voluntad; esta administración ha dejado perder otros tantos patrimonios, y ¿por qué no lo defienden?”, inquirió en la sesión realizada en el pasado mes de octubre.

Estructura

La Plaza Centenaria, ubicada en la calle Francisco Richiez Doucudray, al lado del Cuerpo de los Bomberos de La Romana, está conformada por varios cubículos donde se gestaba el comercio los pocos años en que funcionó.

Con más de mil metros cuadrados, a la misma le fue construido un anfiteatro en la parte trasera, y hoy luce repleto de basura. Anteriormente, funcionó una escuela de baile en dicho anfiteatro para los animadores de los hoteles, pero con el paso del tiempo y debido a la inseguridad se tuvo que trasladar a otra parte.

 

En horas de la noche se cometen todo tipo de actividades, entre prácticas sexuales en los cubículos, homosexualidad, venta y consumo de drogas, así como punto de reunión de atracadores que se reúnen allí para dividir el botín una vez han cometido sus fechorías. Los miembros de la Defensa Civil que están próximo al lugar confirman los hechos que suceden con frecuencia en esta zona.

Plaza Artesanal, en la misma situación

La situación de otras plazas de esta ciudad da cuenta del descuido de las autoridades locales para explotar a su máxima expresión el sector turismo, ya que en la misma situación se encuentra La Plaza Artesanal, la cual también fue construida para albergar a los artesanos que organizan la feria de ese sector.

Solo el 20% de los cubículos están abiertos en este lugar y la poca cantidad de visitantes es notable, trayendo esto desesperación a los mismos dueños de locales comerciales, quienes lucharon durante diez años para poder obtener su espacio.

El deterioro total de esta obra, valorada en alrededor de 130 millones de pesos, ha llevado a los comerciantes a rentar hasta a 2 mil 500 pesos los locales comerciales, ya que consideran muy precaria la situación.