Nueva directiva del Patronato en Higüey.

“Mucha gente piensa que nosotros nos hacemos los ciegos para vivir del otro”

HIGÜEY. “Quítate del medio”, “tírate que no vienen vehículos”, cuando en realidad sí se aproximan carros y motores. Estos son sólo algunas de las expresiones con las cuales tienen que lidiar a diario las personas no videntes o con discapacidad visual.

El señor Antolín Hernández es uno de ellos, quien narró que empezó a sentir molestia en la vista en el año 1970; por momento sentía que se le opacaba la vista y asistió a una óptica, donde le dijeron que tenía “uñas en los ojos”, y le recetaron unas gotas y unos lentes. Pero él no veía ni siquiera con los lentes.

“Una noche, en la empresa que trabajaba nos tocaba hacer horas extras y hubo un empleado que había sido despedido y pensó que yo tenía culpa de su problema y me dio una galleta (bofetada)”, narró Hernández.

Añade que “los lentes se me rompieron; ese episodio me motivó a visitar a un especialista visual, quien me dijo que padecía de glaucoma avanzada, en el año 1984; cada día perdía más la visión, hasta que quedé ciego.

El ser humano por lo regular no va al médico, a menos que le duela”. Hernández duró siete años en Puerto Rico, luego regresó al país porque no podía trabajar. Ya en su patria, se contacta con el Patronato Nacional de Ciegos en La Altagracia, y a través de un operativo oftalmológico se determinó que no tenía cura su ceguera.

También, en esta institución se capacitó en la elaboración de “suaper”, los cuales fábrica y comercializa en el Centro del Patronato filial Higüey, ubicado en la calle Pedro Libio Cedeño número 95.

En una ocasión, la alcaldesa de Higüey le donó 5 mil pesos, los cuales utilizó para comprar los materiales de hacer los primeros “suaper”, y pagar el pasaje de seguir capacitándose en el Patronato de Ciegos en Santo Domingo.

También aprendió el método braille, el cual le permite leer y escribir. El señor Antolín, al sentirse útil, se convirtió en multiplicador y hoy enseña a otras personas que tienen su misma condición a aprender el sistema de braille.

Patronato de Ciego, Higuey

Asimismo, destacó que “aunque nunca he sentido depresión por mi condición, si hoy me siento con ánimos y deseos de vivir se lo debo al Patronato Nacional de Ciegos”. Sin embargo, añadió que lo más difícil de tener una discapacidad visual, es la adaptación, sobre todo si no se ha nacido ciego.

También dijo que sufren maltratos verbales en las calles. “Mucha gente piensa que nos hacemos los ciegos, para vivir del otro; recibimos humillaciones. Cuando salgo a la calle, me dicen quítate del medio”, lamentó Hernández.

El Patronato

El Patronato Nacional de Ciegos en La Altagracia tiene 12 años en funcionamiento.  La presidenta de esta institución sin fines de lucro, Irene Sánchez, puntualizó que actualmente operan en una casa alquilada, que tiene una cocina y un cubículo para enseñar a las personas con discapacidad visual a dar masajes profesionales.

Hizo un llamado a las Juntas de Vecinos a que si logran identificar a algunas personas con discapacidad visual que lo dirijan hacia el centro que está en la calle Pedro Libio Cedeño o le envíen un listado con los datos de esas personas para contactarlos.

También dijo que tiene una maestra nombrada por el Ministerio de Educación, quien se encarga de la capacitación en el método Braille. Sin embargo, agregó que “necesitamos más ayuda, esto es un reto no sólo para la nueva directiva, sino también para el pueblo higüeyano que debería cooperar con esas personas que quieren sentirse útil para la sociedad y no ser una carga para sus familias”.

Asimismo dentro de las necesidades explicó que hace falta la instalación de un teléfono, se pretende crear una página web, hacer un levantamiento para captar a todas las personas no videntes, ya que muchas veces se encierran y no quieren salir de ese mundo.

Antolín Hernández, muestra el método Braille

En el centro se les enseña a valerse por sí mismos y aprenden a tender una cama, a utilizar las herramientas de cocina, planchar, es decir, todos los quehaceres del hogar.

Actualmente hay registrados alrededor de 60 personas con discapacidad visual. También reciben un aporte del ayuntamiento municipal, para el pago de la casa y raciones alimentarias que llegan a través de la Gobernación Provincial y se les entregan a los no videntes, manifestó. Otra limitación que tienen es el espacio de la casa, ya que no han podido instalar el taller de informática, por la seguridad de los equipos.

Están abiertos a la posibilidad de que se le preste una casa más confortable o que se le done un terreno y que empresas como el Grupo Punta Cana pudiese construirle un centro para el Patrona Nacional de Ciegos de Higüey, señaló Sánchez.

Actividades

La profesora del Patronato Nacional de Ciegos filial Higüey, Andrea Germán, dijo que a propósito de ser noviembre el mes de las personas con discapacidad visual, el Patronato tiene programadas varias actividades, entre ellas; un operático oftalmológico el día 18 del presente mes, a partir de las nueves de la mañana, en el centro de la institución.

También celebrarán una misa el día 8 a las seis de la tarde, en la Basílica de Higüey y una venta de dulces y panecillos en parque Monseñor Nouel.

De igual forma, destacó que a las personas no videntes, no se le ha acabado el mundo, antes los familiares tenían a sus parientes no videntes aislados en un rincón, ese era el “cieguito” y nunca lo llamaban por su nombre, pero gracias a los esfuerzos del Patronato, estas personas tienen entidad que los apoya, lo rehabilita en su vida cotidiana.

Valoró como un logro que de las 60 personas que tienen registradas, hay dos insertados en el mercado laboral desempeñándose como masajistas en la zona hotelera. Adem alfabetizaron a ocho personas.