La Piscina Olímpica de La Romana se cae a pedazos ante indiferencia de autoridades

La Romana. En un estado de abandono se encuentra lo que una vez fue la piscina olímpica del complejo deportivo Pedro Julio Nolasco, de la cual sólo quedan los recuerdos de esta costosa obra. Valorada en 40 millones de pesos, aproximadamente, esta piscina fue construida para los Juegos Nacionales La Romana 2000, la cual se iba a utilizar para dichos juegos y también para enseñar natación en la región Este.

Sin embargo, 17 años después la misma se ha convertido en ruinas ante la mirada indiferente de las autoridades del deporte nacional. Desde excremento, basura y escombros, es lo que se puede apreciar dentro de esta instalación.

Los desaprensivos se han llevado todo del lugar y las inclemencias del tiempo le han pasado factura. Funciona como albergue de todo tipo de mendigos, los cuales aprovechan para hacer sus necesidades fisiológicas allí.

El trampolín donde se realizaron los sorprendentes clavados, está irreconocible y las escaleras el óxido las consumió. Las oficinas técnicas se han convertido en depósitos de escombros. Y lo que en el pasado fueron vestidores, hoy son almacenes de basura.

Donde una vez hubo agua cristalina y se podía nadar sin problemas, hoy está vacío, y la poca agua que hay en su trasfondo es de la lluvia caída durante los últimos meses.

Situación de la piscina olímpica de La Romana

Gerardo Valeria, quien acostumbra a realizar ejercicio por la zona, dice que lamenta el deteriorado de esta Piscina Olímpica.

“Da pena que nuestras instalaciones estén así tan deterioradas, después de tanto dinero que gastó el Estado”, dijo Valeria. Agregó que “esto anteriormente estaba bellísimo; era un orgullo para todo el romanense tener algo como esto, pero la falta de mantenimiento es lo que tiene esto así.”

El “charco de la muerte”, como también suele conocerse ahora esta infraestructura, se ha cobrado incluso la vida de cuatro niños. Uno de estos casos ocurrió el 20 de febrero del 2013, cuando se ahogaron dos menores un mismo día, debido a que allí acudían infantes a bañarse en las aguas turbias de la piscina, las cuales tuvieron que ser eliminadas por el Ministerio de Deportes de entonces.

Una de las soluciones que sugiere la dirección de Deportes de esta ciudad, es que la misma sea acondicionada para otros deportes, ya que se invertiría una suma considerable de dinero en remodelarla.

Este polo acuático fue el más moderno con el cual contó el país, y en su inauguración estuvo presente Juan Marichal, quien fungía como Ministro de Deportes de la época.