xperiencia con el cáncel

“Hubo un momento en que me di por vencida, porque ya no tenía dinero para la quimioterapia”

 

Elizabeth Suazo,
Elizabeth Suazo lleva una batalla contra el cáncer

HIGÜEY. Elizabeth Suazo es una joven de 27 años, quien tuvo que abandonar su carrera de Derecho cuando fue diagnosticada con cáncer de mamas, el 16 de noviembre del pasado año. Narra que “para mí, quien me hablaba de cáncer, yo pensaba que era color de rosa; me daba pena, pero no sabía lo fuerte que es el tratamiento y lo estoy viviendo.

Cuando supimos la desagradable noticia, mi madre casi se me muere de la depresión, pero mi familia ha sido fuerte; nunca he llorado delante de ellos, y cuando se querían debilitar, les decía, ‘no me lloren’. Mi familia es mi principal apoyo”, indicó Suazo.

Explicó que en todo este proceso los médicos le informaron que el cáncer había afectado el 98 por ciento de sus huesos. Es decir, que estaban carcomidos. Dijo que en ese momento sí se asustó; todavía no había asimilado que tenía cáncer y lo veía como una moda, lo cual califica como una locura.

Empezó a planificar vacaciones con su hija para disfrutar el tiempo que le quedara de vida. “Cuando uno está en el lecho, agonizando, pero sientes que aún estas respirando, uno no se quiere morir, yo no me quiero morir y he luchado como una loca con esta enfermedad; me he dado golpes con la pared y me levanto; le voy a enseñar al cáncer que no me verá sufriendo”, manifestó.

Hoy, dice que le agradece a Dios cada día por elegirla, aunque hubo momentos en que se preguntó por qué a ella. De esta enfermedad, dice que ha sacado una mujer fuerte, luchadora; que no sabía que la tenía dentro de sí.

Es una persona que le da esperanzas a otros que están pasando por su misma situación y se sienten deprimidos. En cuanto a su tratamiento, el cual es muy costoso, agregó que en la actualidad lleva 14 quimioterapias. Para cubrir los gastos, continúa vendiendo una camiseta que diseñó con el nombre de “Sobreviviente”, cuya idea surgió cuando sus ahorros se le agotaron y no sabía cómo iba a seguir adelante.

Pero recibió el apoyo de mucha gente del pueblo de Higüey, del país y de otras partes del mundo, a quienes agradece el apoyo brindado. También, exhortó a todas las personas que tienen enfermedades simples en comparación al cáncer, y otras que son peores, que la vida es un regalo que Dios les presta, y cada quien la pinta de los colores que desee.

Suazo entiende que las enfermedades son más mentales que del mismo organismo. En tanto que, Maribel Rivas, de 36 años, es otra paciente con cáncer de mamas. Tiene dos hijos y hace nueve meses que lucha contra los embates de esta enfermedad.

Un día después de aplicarse el tratamiento de la quimioterapia, la cual la deja debilitada, con fuertes dolores de cabeza, fiebre, náuseas y otros síntomas, expresó a El Tiempo que pensó que el mundo se le acabaría. Pero añade que luego comprendió que este mal tiene cura, cuando se pone la fe en Dios y luego en los médicos.

“Hubo un momento en que me di por vencida, porque ya no tenía dinero para la quimioterapia y ni siquiera para comer; esta enfermedad es para ricos, pero Dios como que me envió ángeles y hay muchas personas ayudándome, entre ella la alcaldesa (de Higüey), Karina Aristy, quien cubre los gastos de la primera sección de quimioterapia”, puntualizó.

Además, alentó a todas las mujeres a no descuidarse con sus chequeos, ya que ella sentía una bolita pequeña en su seno, pero no le prestó atención, porque se lo atribuyó al dengue y la chikungunya.

En aumento

El cáncer de mamas no sólo desplazó a un segundo lugar el cáncer cérvico uterino, sino también que cada día son más las pacientes jó- venes que se diagnostican con la enfermedad en etapa avanzada. Según la cirujana oncóloga del Instituto Oncológico del Este, Claudia de los Santos, el cáncer de mamas hace diez años que ocupa el primer lugar de cánceres en las mujeres, desplazando así el tipo de cáncer cérvico uterino, y éste pasó a un segundo lugar.

Esto, debido a que las pacientes han tomado un poco de consciencia y se realizan sus chequeos cada seis meses, pero aún existe una gran cantidad de personas que asisten a los centros de salud cuando tienen un síntoma; no lo hacen de manera preventiva.

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Maribel Rivas

Asimismo, expresó que de los factores de riesgos concernientes al cáncer de seno, sólo el diez por ciento de los casos son hereditarios, mientras que el resto lo puede adquirir cualquier persona que no tenga antecedentes.

También, otras condiciones que predisponen a la aparición de esta enfermedad son la edad avanzada, aunque está apareciendo cada vez más en mujeres jóvenes; el uso de anticonceptivos a largo plazo; la menopausia tardía; la dieta y el sedentarismo. También, la menarquia precoz, que es cuando a una mujer le llega la menstruación a temprana edad y se les quita muy tarde.

Esto se debe a que en cada periodo menstrual hay descargas hormonales. Con relación a las estadísticas, De los Santos indicó que entre los años 2015-2016, en el país se diagnosticaron 5 mil 200 nuevos casos, de los cuales el 70 por ciento llegó en etapa avanzada de la enfermedad. Dijo que esa cifra va en aumento, lo cual califica como lamentable, porque si se detecta a tiempo se puede controlar y curar a las pacientes.

“Los signos clínicos del cáncer de mamas son visibles. Por ejemplo, si le sale una bolita en el seno, secreciones en el pezón, tanto verdosa como sangre; hundimiento de los pezones, piel de naranja, nódulos, todo esos son síntomas”, advierte la doctora. Por esta razón, recomienda que cada mujer se haga un autoexamen de mamas una vez al mes.

Maribel Rivas, junto a sus hijos

“Las mujeres que no ven la menstruación deberían escoger un día de cada mes para hacérselo, mientras que las que todavía tienen la menstruación deben hacerse el autoexamen cinco días después que se le quite”, puntualizó la especialista en oncología.

Tratamiento

En cuanto al tratamiento, De los Santos sostuvo que existen dos métodos: quirúrgicos y clínicos. Inicialmente, cuando una paciente asiste con una lección de mama, si esta es sospechosa, se le indica una biopsia, y si sale positivo se determina si está en etapa avanzada o precoz. Para las condiciones avanzadas es irremediable hacer quimioterapias, lo cual permite reducir el tamaño del tumor.

Luego, dependiendo de cómo responda la paciente, se realiza una cirugía que puede ser conservadora de mamas o una radical; es decir, donde se retira el seno completo. “Las quimioterapias están dirigidas a matar células malignas, pero no tiene selectividad, porque mata las buenas y las malas. Por eso, a los pacientes que van a quimioterapia primero se les realiza un ecocardiograma, para evaluar su función cardiaca, y un examen de función renal, ya que las quimioterapias son cardiotó- xicas y nefrotóxicas”, expuso De los Santos.

Dijo que en caso de que la paciente no aplique para quimioterapias se le aplican radioterapias o se hace una mastectomía paliativa, que sólo quita carga tumoral, aunque no cura la enfermedad. También resaltó que las quimioterapias son buenas, y aunque es un tratamiento fuerte sólo salvan vidas. Y no importa la edad que tenga el paciente, puede calificar para las mismas.