EXISTENCIA, MUNDO Y HUMANIDAD / Descamisados y la hipocresía de la igualdad

Muriel Frías Hidalgo.

Muriel Frías Hidalgo / [email protected]

La hipocresía del Siglo XXI carece de límites. En una ocasión estaba haciendo la fila en un banco y el oficial de seguridad me dijo que dejara pasar delante de mí a una mujer “Porque las damas primero”. Encendí en cólera y le dice; Amigo, esta preferencia carece de sentido y necesidad, el privilegio que usted le quiere dar no es más que sexismo y discriminación hacían mí, aquí hay un orden establecido por la fila. Cosa que a él no le importo y le dio paso de dante de mí.
A menudo me topo con personas (en este caso mujeres) que si no se les trata con distinción por su elegancia sexual se hacen hasta tus enemigas. Esta también el caso de iglesias donde en un lado se sientan las mujeres y al otro los hombres. Gimnasios con un área donde solo pueden entrar mujeres, pero las mujeres pueden entrar al área de los hombres. Y sobre todo el título “Los descamisados y orinadores: estos tipos con los que te puedes topar en cualquier lugar del barrio o la ciudad. Consiste en el varón que se asoma a una esquina pública a orinar, cerca de donde pasa y lo ve todo el mundo. Si fuese una mujer lo tomarían como un espectáculo llamativo, porque según la hipocresía de la igualdad: el cuerpo de la mujer es más especial que el del hombre. ¿Y los descamisados? Que van por la calle con la espalda y todo el pecho descubierto como si estuvieran en sus casas. Esta es otra acción que evidencia la estupidez humana, porque si fuesen las mujeres que deambularan por las calles sin blusa ni sostén, les harían un “Reality Show”. Estoy hasta la medula de la tremenda bragueta que tiene la civilización humana para interpretar las cosas según le parece, aprobando unas y discriminando otras que son totalmente iguales. Subrayo: no digo que una cosa este mal o bien, digo que esta igualdad del siglo XXI me resulta moralmente hipócrita.
Y no faltaría más, hace unas semanas sostuve una entretenida discusión con mi maestro de letras sobre el masculinicidio. Porque acuñaron el feminicidio, pero el masculinicidio no es un crimen, sino motivo de burla, ya que es algo que no existe.