EXISTENCIA, MUNDO Y HUMANIDAD / “Anti-privilegios”

Muriel Frías Hidalgo.

Muriel Frías Hidalgo / [email protected]

Este es un término que utilizo para describir los privilegios que adoptan los ciudadanos a consecuencia de creer que su estado económico y/o apariencia se los brinda, y los absuelve de toda responsabilidad. El individuo pobre (en su mayoría) cree estar absuelto de ser ordenado e higiénico, cultural, educado y respetuoso de las idiosincrasias personales de quienes le rodean. Incluso, quizás de forma involuntaria cree estar absuelto también de tener que pensar.
Esto dicho enfrentamos los que vivimos en caseríos infectados de pobreza. No es que el pobre sea la infección, sino la pobreza, pues como también soy pobre estoy infectado e infecto mi medio ambiente socioeconómico. Sin embargo, los privilegios que me brinda la pobreza no me alcanzan para creer que debo ser tolerante con el desorden, la insalubridad y la poca conciencia social ante el mundo. Y de una forma cómica reitero: “ante el mundo mundial”. Ya que hay personas tanto pobres de cerebro, como de bolsillo, que están convencidos de que el mundo es solo aquello que ellos experimentan en esta remota isla. Donde todo llega de último, aunque sea cuna del nuevo mundo, atestada de gente tan civilizada como el macaco africano.
Pero, “el riquito” no está ausente a los anti-privilegios: este tiene sus apegos también. En su mayoría “el millonario o riquito” cree que por serlo se le debe rendir homenaje por doquiera que va. Es como una mujer bella y sexy a la cual su belleza le ha envenenado la mente y cree que todos los hombres tienen que enamorarla solo por ser mujer. Al “riquito” se le debe atender primero, cualquier cosa que se le dice es una falta de respeto. Esto también va asociado a los jefes en los lugares de trabajo. Muchos creen que tienen el derecho de husmear en cada cosa, para andar buscando motivos con lo que hacer evidente tu posición en la empresa.
El pobre que es tratado como un ser inferior, se comporta como tal, aun en contra de su voluntad. El rico que es celebrado sin motivo por doquiera que va, se siente eclesiástico y angelical.
Pobres o ricos: la gente que no ha llegado a tener algo de importancia y verdadero valor en la vida: es la que espera a conseguir mucho dinero, un puesto o un título para sentirse importante. Esa es la gente que morirá siendo nadie. Si yo fuera Dios les dejaría vivir su vida con toda esa felicidad porque no existirá un descanso para ellos.