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EDITORIAL / Un noviembre para reflexionar

Noviembre es un mes que debería ser considerado emblemático para República Dominicana, dado la cantidad de acontecimientos que marcan parte de la historia de esta nación caribeña.
Hoy lunes, se cumple el 173 aniversario de la proclamación de la primera Constitución, en 1844, teniendo como escenario histórico la provincia de San Cristóbal. Muchos son las modificaciones que la Carta Magna ha sufrido en sus casi dos siglos de vigencia, muchos de los cuales han estado en manos de los partidos del sistema político dominicano, cuando buscan un beneficio de carácter reeleccionista.
Este aniversario de la Constitución dominicana nos debe llamar a la reflexión como ciudadanos, ya que ese conjunto de leyes que norma la vida de la nación debe ser nuevamente multiplicado y socializado en los centros educativos, como se hacía antes, y así lograr nuevas generaciones con un mejor nivel de conciencia cívica y ciudadana.
Otro acontecimiento que resalta a noviembre, fue el brutal asesinato de las Hermanas Mirabal, Patria, Minerva y María Teresa, mujeres intelectuales, luchadoras y madres, por demás, quienes no cedieron junto a sus esposos a los desmanes de una dictadura encabezada por Rafael Leonidas Trujillo Molina.
Fue un 25 de noviembre que en el régimen del sátrapa le robaron el aliento a “Las Mariposas”, enluteciendo así a toda la nación. Tanta consternación causó la muerte de esas heroínas, que esa fecha fue declarada “Día de la No Violencia contra la Mujer”, y así se conmemora a lo largo y ancho de la nación.
El tema de la violencia contra la mujer asume su acento este mes, por lo que decenas de instituciones públicas, privadas y de la sociedad civil realizan múltiples actividades a propósito de elevar conciencia para que disminuyan las muertes y agresiones en contra de las mujeres en el país.
Y, finalmente, noviembre también es el Mes de la Familia, institución que es considerada como el más importante núcleo de la sociedad.
A pesar de que cada día se reportan hechos que enlutan a las familias, provenientes de actores del mismo núcleo social, tanto el Gobierno central como las iglesias, en sus distintas denominaciones, accionan para unificar más a sus miembros.
Así, pues, noviembre, antesala de las fiestas navideñas, es un mes que nos debe llamar a repensar en los valores que realmente debemos sembrar en nuestros hijos, para cosechar una sociedad menos contaminada.