EDITORIAL / Buen comportamiento ante Irma

Hay que dar gracias a Dios porque los pronósticos que el país tenía, sobre todo la costa Norte de República Dominicana, desde La Altagracia hasta Montecristi, eran que al día de hoy íbamos todavía a estar contando una historia de catástrofe a nivel nacional. Los reportes, podemos decir, son alentadores.
El huracán Irma fue calificado como el evento natural más potente de la historia en aguas del Océano Atlántico, con vientos de 290 kilómetros por hora y con una velocidad de traslación que se mantenía entre 24 y 26 kilómetros por hora. Su paso por las pequeñas islas del Caribe fue devastador.
La Altagracia estaba señalada como una de las provincias que recibiría un fuerte impacto de este fenómeno atmosférico, al igual que Samaná, María Trinidad Sánchez, Puerto Plata y Montecristi. Las dos primeras sufrieron mayores lesiones, no así La Altagracia, donde incluso las operaciones en el Aeropuerto Internacional de Punta Cana (AIPC) nunca fueron suspendidas.
Vale resaltar el esfuerzo para hacer traslados menores de turistas que estaban hospedados en hoteles, y que pudieron tener consecuencias de inundaciones por las lluvias que se previó caería en la zona turística.
A Dios las gracias porque todo transcurrió con escasos incidentes, ya que fueron pocos los centros que tuvieron que recibir desplazados de zonas vulnerables en estas provincias del Este, y los reportes de daños provocados por este evento, como derribo de árboles, ramas u otros objetos, fueron muy mínimos.
Los accidentes de tránsito quedaron reducidos a su mínima expresión, de acuerdo a las informaciones ofrecidas por el director de la Autoridad Metropolitana del Transporte (AMET), en Bávaro, coronel Minoru Matsunaga.
Este resultado que exhibe La Altagracia y La Romana en el Este del país, es muestra de que la mayoría de los ciudadanos acataron a cabalidad las orientaciones que minuto a minuto ofrecían los organismos de mitigación de desastres, encabezados por el Centro de Operaciones de Emergencia (COE).
Asimismo, hay que felicitar la intensa labor que realizaron los medios de comunicación a nivel nacional, incluidos los que hacen vida y tienen su sede en el Este de República Dominicana, como el Grupo de Medios EB, que mantuvo a su personal sirviendo información día y noche, a través de cada uno de sus medios, en una labor de prevención y orientación a la ciudadanía.
Hoy, es preciso felicitar al pueblo, a los ciudadanos en sentido general, a las autoridades del Gobierno central, las alcaldías y distritos municipales, por su empeño en no permitir que estos pueblos del Este ingresaran cifras rojas a las estadísticas del huracán Irma.