CÁPSULA INMOBILIARIA / El fideicomiso

Liemier Laba G.

Liemier Laba G. / [email protected]

La palabra fideicomiso deriva del latín fideicomisum, donde fides significa fe o confianza y commissum quiere decir encargo, comisión o encomienda, entonces diríamos que fideicomiso es un encargo de confianza.
La Ley 189-11, artículo 3, establece que el fideicomiso es el acto mediante el cual una o varias personas, llamadas fideicomitentes, transfieren derechos de propiedad u otros derechos reales o personales, a una o varias personas jurídicas, llamadas fiduciarios, para la constitución de un patrimonio separado, llamado patrimonio fideicomitido, cuya administración o ejercicio de la fiducia, será realizada por el o los fiduciarios según las instrucciones de el o los fideicomitentes, en favor de una o varias personas, llamadas fideicomisarios o beneficiarios, con la obligación de restituirlos a la extinción de dicho acto, a la persona designada en el mismo o de conformidad con la ley.
En resumen el Fideicomiso es cualquier arreglo en el cual se transfiere la propiedad con la intención de que sea administrada por el fiduciario para el beneficio suyo, o de un tercero.
Las partes en el fideicomiso son: El fideicomitente, la fiduciaria y el fideicomisario, la primera puede ser una persona natural o jurídica, privada y/o publica, la segunda, es el experto que administra el patrimonio autónomo y la tercera es el beneficiario, que pudiera ser el mismo Fideicomitente.
El fideicomiso ofrece muchas ventajas tales como, facilitación de estructura de financiación, actúa como catalizador de derechos económicos, sirve como mecanismo de garantía para acreedores financieros y el propio Estado, (garantías, cascada de pagos, concurso de acreedores, emisión de valores, etc.), permite manejo imparcial de recursos y procesos, permite aislamiento: Activos excluidos de prenda general de acreedor, fiduciaria, fideicomitente y beneficiarios.